FIESTAS Y TRADICIONES

FIESTAS Y TRADICIONES

LA FIESTA PATRONAL

Celebración que se lleva a cabo el 10 de septiembre venerando al santo patrón San Nicolás de Tolentino, realizando distintas actividades religiosas como profanas.

 EL CARNAVAL

Una tradición de 119 años, los Huehuetones cumplen parte de sus penitencias bailando y golpeándose entre ellos a latigazos una semana antes de iniciar la cuaresma. La idea es lavar sus pecados y pedir el bienestar de su familia para el año.

 EL NACIMIENTO DE LA TRADICIÓN.

La historia de los Huehuetones data de 1896, siendo los habitantes de esa época quienes efectuaron la representación basándose en parte a la biblia, donde se decía que había que hacer penitencia antes de la llegada de la cuaresma, para purificarse de alguna forma y ellos adoptaron la forma de rendir un culto haciendo una danza disfrazados y armados con látigos de cuero crudo con el que se golpean entre ellos como una forma de arrepentimiento de sus pecados durante el año anterior.

 EL VESTUARIO.

El vestuario consiste en un disfraz y se forma con un sorbete de cartón adornado con papel de color negro, espejos, flores y listones de papel de colores, que elaboran ellos mismos días antes del ritual, un paño para cubrir la cabeza y otro que tapa la boca, la máscara de huehue, un saco y por lo menos deben llevar tres pantalones para amortiguar de alguna forma los golpes del chicote de cuero crudo trenzado con punta de plomo.

 LA MASCARA.

Es fabricada de costal de ixtle con pegamento y colores relucientes, barbas y dientes de chivo, se cotiza en $240.00, su elaboración era única, por Nicolás Catarino, nativo de san Nicolás Tetitzintla, quien décadas atrás representaba al diablo en el carnaval de esta Junta Auxiliar, ahora, al desvanecerse parte de la tradición, las máscaras la compran en $100.00 en el mercado de la ciudad, pero con otra calidad, y quienes desean ser huehues se amoldan a sus recursos, de tal forma que se pierde la originalidad.

EL LÁTIGO.

Se forma con cuatro correas de cuero de 1.50 metros de largo y trenzado, colocando en las puntas un nudo y un pajuelado con plomo para hacer más fuerte el golpe en los enfrentamientos, cada chicote se cotiza en $300.00.

Al ritmo del “zopilote mojado”, “el cable” y “cañitas”, entre otras melodías alrededor de 60 niños y jóvenes disfrazados con trajes, máscaras y sombreros con adornos de múltiples colores, bailan para el deleite de los presentes.